martes, 2 de marzo de 2010

dolor placentero


los pies frios sobre la madera,
las astillas entre los dedos,
clavandose cada vez mas profundo,
dolor placentero,
espinando el cuerpo,
marcando el alma,
cuerpo desnudo,
que posa sobre la pared seca,
inerte,
exausto........





palabras y palabras escritas al olvido,
siniestras,
vacias,
malditos sentimientos; que asfixian el alma,
te obligan a sentir cosas que no quieres
te obligan a amar a quien odias,
te obligan a mirar a quien detestas,
labios entre abiertos,
esperando ser besados,
miradas inocentes,
sentidos apagados, casi inconsientes,
atraccion,
amor,
o simplemente confucion.

maldito maldito amor

... Sus manos se postraron delicadamente sobre mi espalda; su cuerpo comenzó a fundirse con el mío, su respiración agitada, su piel empapada, su aroma impregnado ahora en aquellas sabanas blancas sobre las que nuestros cuerpos desnudos posaban; como una obra de arte, amor y pasión hechos un retrato viviente; la perfecta unión de dos almas que añoran por un instante convertirse en una sola, compartida, de nuevo sentí el calor de su piel, sus manos tersas que recorrían con ternura y delicadeza mi piel desnuda, mi pecho agitado, mi cuerpo complacido y saciado de caricias, busco mi rostro, toco mis labios con sus manos, acaricio mi cabello con sus anhelos, observo mis ojos, y miro en ellos algo que hacía mucho tiempo no veía, aquella luz que se había apagado con el paso de los años, con el ir y venir de los recuerdos, y con el olvido de los sueños; de pronto una briza cubrió nuestros cuerpos, aun agotados, me tomo entre sus brazos, y me sostuvo pegada a su pecho, mientras mis ojos cansados peleaban por permanecer abiertos, y así poder cautivar el momento, tomo la sabana; cubrió mi cuerpo y se alejo despacio, procurando no despertarme de nuevo, se postro frente a la ventana, inmóvil, solo mirando hacia el horizonte, la luz de la luna alumbraba su rostro, pude distinguir su delicada nariz, sus hermosos ojos y sus dulces labios, me inspiraba confianza, parado en las sombras seguía inerte, tranquilo...

la mejor experciencia de un domingo por la tarde


mis pies estaban llenos de lodo,

casi podía sentir cada grano de tierra moviéndose al compas de la lluvia sobre mis pies;

las hormigas caminaban a lo largo de mis piernas,

haciéndome cosquillas y llenándome de su dulce veneno,

picando una tras otra y tras otra,

sentía como cada gota de agua caia sobre mi cara,

dejándome sentir que existía,

que no era un recuerdo,

pronto el calido abrazo del sol se dejo sentir;

cuanto tiempo hacia que no sentía al sol abrazarme de esa manera,

de nuevo sentí que existía,

mi romance con la vida había iniciado de nuevo;

dándome una segunda oportunidad de vivir,

la lluvia comenzó a tomar un sabor dulce,

algo que nunca había probado,

las flores …

o el hermoso aroma de las flores…

en una noche de sensibilidad


en una noche de sensibilidad

palabras escritas sobre el viento,

inertes,

Solo esperan ser pronunciadas,

Para poder revolotear libres sobre las nubes,

volar con los pájaros;

palabras escondidas en un suspiro,

Enterradas en una ilusión,


Niña sin sueños

No temas amar

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Ayer el cielo se pinto de negro

Y hoy se que fue por tu ausencia

Ayer las flores se marchitaron

Y hoy se que fue por la falta de tu brisa

Ayer las esperanzas se desvanecieron

Y hoy se que fue por tu partida


...Extendió sus manos, con los chocolates y las flores y repitió una y otra vez lo arrepentido que estaba de haberme tratado así, lo mire por unos segundos más; solo observaba la forma en que las gotas de lluvia recorrían su rostro, y terminaban por hundirse en sus labios, la forma en que su cabello mojado se movía de un lado a otro, a causa del fuerte viento, y la forma en que sus grandes ojos me miraban con arrepentimiento...


...-No sabía que tu papa vistiera tan bien, y mucho menos que su ropa me quedara— ¿No crees que me veo muy apuesto con esta ropa?-Decía mientras se acercaba lentamente al sillón en donde me encontraba sentada.

-Creo que te ves realmente lindo, como siempre-Se sentó frente a mí, tomo mis manos entre las suyas, y comenzó a acariciarlas con ternura, mientras permanecíamos en absoluto silencio, de nuevo me atrajo hacia él y me tomo entre sus brazos, mientras buscaba mi boca para postrar sus labios sobre los míos, miro mis brillantes ojos y se aparto por un segundo, para regresar de nuevo con otro tierno beso, así permanecimos por unos segundos, se aparto por tercera vez y beso mi frente, para después hablarme al oído...


...Ese momento fue uno de los más felices de mi vida, pasamos horas y horas sentados sobre ese sillón, hablando de mil y un temas, siempre teníamos algo que decir...